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La verdad jamás estará en los ignorantes, en los cobardes, en los cómplices, en los serviles y menos aún en los idiotas. |
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Dijo Luisa Delfino: "yo te escucho", la SIDE tambien, pero para Nestor. Por Jorge Lanata. |
“Entre más se entera Kirchner de los manejos de la
Secretaría de Inteligencia, más busca reformarla y domesticarla. Le
sacarán las escuchas telefónicas y habrá un drástico corte de personal.
Acevedo ya comenzó la limpieza.”
Nota de tapa sin firma publicada por Página/12 bajo el título: “SIDE, el
próximo frente del gobierno”, el 28 de septiembre de 2003.
“Está totalmente paranoico. Mandó pinchar entre quince y veinte mil
teléfonos.” De un ex integrante del gabinete a este diario, sobre Néstor
K en la actualidad.
Dos meses después de la citada nota anónima de Página/12, en la madrugada del 17 de diciembre de 2003, el Congreso aprobó sin debate previo la ley 25.873, obligando a las empresas de comunicaciones a grabar y guardar por diez años todas las conversaciones telefónicas y los correos electrónicos de sus usuarios.
Esta semana la Ley Espía fue declarada inconstitucional por la Corte Suprema; era un manual de ambigüedades peligrosas: según su texto, el Estado concentraría toda esa información “para combatir al delito y servir al esquema de seguridad de la Nación”, pero no se aclaraba en qué casos ni con qué justificativos.
Lo importante era el cruce de rutas: todas las comunicaciones de los argentinos durante una década irían a parar a los archivos de la Dirección de Observaciones Judiciales (OJ, llamada comúnmente Ojota). Luego del consiguiente escándalo y del recurso de amparo presentado por el abogado Ernesto Halabi, el Gobierno esquivó el tema con habilidad. La justicia hizo lugar en primera y segunda instancia a la inconstitucionalidad del proyecto del copresidente, pero la Procuración se empecinó y decidió llegar a la Corte, que ratificó su fallo adverso.
La onda expansiva, sin
embargo, no parece haber alterado el mundo subterráneo de la SIDE,
una especie de sombra dentro de la sombra cuyo presupuesto se sigue
multiplicando de manera exponencial: ministros, funcionarios y ex
funcionarios del gabinete, empresarios, jueces, espías y ex espías
consultados por Crítica de la Argentina coinciden en señalar lo
mismo: Néstor tendrá problemas en la vista, pero no en el oído.
TIRA Y AFLOJE. En pleno año electoral la presidenta y el
copresidente aumentaron el presupuesto de la SIDE un 25% con
respecto al año pasado. El área de Educación, por ejemplo, se
aumentó un 9,8% y esta semana no darán comienzo las clases en la
mayoría de los distritos escolares. Un estudio del CIPPEC (Centro de
Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el
Crecimiento) muestra que, entre 2004 y 2008, crecieron un 83% los
gastos reservados del organismo de inteligencia.
SIDE
Año .......Presupuestado .... Ejecutado
2009.......484.536.800 ............38.179.000
2008.......388.035.912 ............409.648.000
2007 .......288.885.000 ............288.885.000
2006 .......238.885.000 ............268.315.000
2005 .......238.885.000 ............238.885.000
2004 .......238.885.000 ............238.885.000
2003 .......138.325.500 ............250.130.000
TOTAL.....1.531.901.412..........1.732.927.000
Llamar “inteligencia” a las tareas que realiza la Secretaría ad hoc
es, realmente, un acto de generosidad semántica que los habitantes
de 25 de Mayo 11 no podrían cubrir por falta de coeficiente: se
dedican, entre otros quehaceres personales, a filmar dealers,
hoteles alojamiento, amantes, hacer encuestas electorales,
informarse sobre negocios turbios para luego ponerlos en beneficio
propio, comprar periodistas, formar grupos de cíber K para influir
en los foros de Internet, vender pinchaduras a los programas de
espectáculos, etc., etc.
El pago de sobornos en el Senado durante De la Rúa, los testigos y las pistas falsas en los atentados de la Embajada de Israel y la AMIA son parte del currículum “inteligente” de la SIDE, que emplea a unas 2.500 personas: la misma cantidad que la Central Nacional de Inteligencia de España.
Para despistar, quien
maneja la SIDE no es Maxwell Smart, el superagente 86, sino la
Agente 99: perdón, no es Héctor “Chango” Icazuriaga, el señor Cinco,
sino José Francisco “Paco” Larcher, el señor Ocho. Icazuriaga fue
diputado provincial y nacional y gobernador de Santa Cruz y su casa
de dos pisos en Río Gallegos no es demasiado segura: entre el 8 y el
9 de junio pasado entraron extraños, revolvieron todo, dejaron los
objetos de valor y sólo se llevaron una botella de whisky. Larcher
es quien le acerca al matrimonio presidencial, cada mañana, el parte
de inteligencia del día con el detalle de las actividades de los
grupos políticos y hasta los cortes de calle previstos.
También se encarga de las encuestas electorales (es una especie de
Artemio López pero flaco y con anteojos negros) realizadas por una
empresa fantasma de la SIDE que está a una cuadra de la Casa Rosada.
–Lo primero que le llevan a Kirchner a la mañana es “la tira”
–asegura un ex ministro a Crítica de la Argentina–. ¿Qué es la tira?
Es el listado con los numeritos uno abajo del otro de los llamados
que hacen y reciben las personas que a él le interesan. Kirchner
pide por todos. Desconfía de todos. No sólo quiere saber, como
ahora, por los tipos del campo; él quiere saber sobre todos los que
están a su alrededor.
Él los considera traidores a casi todos por algo que leyó en alguna desgrabación. Mil veces me pasó, a mí y a todos, que de un día para el otro me trataba muy mal. Y después yo me enteraba que estaba caliente por alguna conversación mía. La SIDE le anota en “la tira” el titular de cada número.
Y la segunda parte
del informe son las desgrabaciones directas. Eso está más filtrado,
los tipos le buscan lo más interesante. Kirchner quedó preso de las
nuevas tecnologías, se obsesionó. Si te dan la oportunidad de
escuchar todo y lo hacés te volvés un paranoico, porque siempre vas
a escuchar a alguien hablando mal de vos. Para él eso sólo ya
significa ser un traidor.
–Con mi secretario siempre nos vamos cambiando los celulares
–aseguró a este diario un ministro en funciones–. Néstor es un
enfermo de la información. Icazuriaga y Larcher pasan varias horas
con él en Olivos. Acceden mucho más a la intimidad de él que
nosotros. Yo sé que a mí me espían. Pero no puedo hacer nada. Con el
tema del campo está obsesionado: mandó a pedir imágenes satelitales
de los campos para saber cuántas toneladas de granos hay en los
silos bolsa. Y los técnicos dijeron que hay más de 9 millones de
toneladas. Néstor explotó cuando se enteró.
En la hipótesis de la SIDE, De Angeli es el “enemigo interno”: al
comienzo del conflicto notó que era seguido por un Volkswagen. Mandó
a investigar el auto y la patente estaba registrada a nombre de la
Presidencia de la Nación, Secretaría de Inteligencia. En otra
oportunidad advirtió que un ex custodio del senador Maya, cuando
éste era subjefe de la SIDE, lo estaba siguiendo y lo increpó:
–¡Déjeme vivir! –le dijo el service–. ¡De algo tengo que trabajar!
–Los informes de Larcher ya ni hablan de los cortes de calle, que
antes eran la obsesión de Kirchner –le dijo a Crítica de la
Argentina un miembro de un servicio de inteligencia extranjero–.
Ahora están todos detrás del campo. Las terminales están a full.
Esta gente sufre el mal de sentirse perseguidos y quieren saber
todo. No importa ni cómo ni cuánto hay que gastar.
Finalmente un entrepreneur en ciernes, el agente comentó sobre el
mercado: por 1.000 pesos por semana escuchás a quien quieras y los
muchachos de la SIDE te lo venden. Comprás e-mails, telefonía
celular, fija, nextel, mensaje de palomas y oreja a oreja. Un
detalle: ¿te diste cuenta de que los políticos y los del campo
cuando charlan al oído o en voz baja se tapan la boca? Tienen
quienes leen los labios. Está todo inventado.
–Ahora hay tecnología para todo, todo –coincide el ex ministro con
el espía–. La SIDE no sólo te escucha a través de la Ojota. Te paran
un móvil, una Trafic cerca de tu casa y te pueden escuchar todo. Y
también se comercializa para los privados; es un servicio caro pero
por siete lucas podés tener una línea de celular pinchada una semana
–dijo el ex ministro que, como se ve, no tiene los descuentos del
espía.
LA PINCHADURA EXPLICADA A LOS NIÑOS.
Ingredientes:
1 (un) espía o buchón.
1 (un) juez federal.
1 (una) hoja oficio.
En medio de cualquier investigación judicial-policial se presenta
ante el juez un escrito solicitando la intervención de distintas
líneas de teléfono en busca de pistas. La lista verdadera se tamiza
con otros teléfonos de interés personal o político de funcionarios,
opositores, periodistas o empresarios.
El juez accede habitualmente a los pedidos de la SIDE, que después
de un tiempo comienza a mandar los resultados a Tribunales. Los
teléfonos pinchados de la política en general se clasifican con el
código SVI (Sin Valor Informativo), esto es, sin valor para la causa
que investiga el juez. Eso los cubre frente a un eventual
allanamiento. Las escuchas telefónicas se clasifican como IT
(Intervención Telefónica), son parte del ciclo de inteligencia
llamado Reunión, donde se reúne información sobre los “objetivos”.
Después de la reunión tiene lugar la Evaluación y finalmente la
Difusión, cuando se entrega el informe a los superiores. La Ojota se
concentra en un edificio de la Avenida de los Incas y funcionó en un
inmueble de Coronel Díaz y Beruti. Otro sitio desde donde se hacen
intervenciones es el Puesto Pampa, un departamento en Tagle y
Figueroa Alcorta.
Las encuestas pedidas por el Ejecutivo se realizan a través de una
empresa fantasma llamada IDIS (Instituto de Investigaciones
Sociales), que funciona en una oficina del Pasaje Barolo. IDIS SRL
nació a nombre de Jose Luis Salinardi, un agente histórico, fronting
de la SIDE en otras empresas.
Salinardi se divorció a fines de los
90 y su ex esposa le exigió la mitad de sus empresas, entre las que
figuraban IDIS y OSGRA SRL (con la que la SIDE compró el edificio de
25 de Mayo 35 y la base de Contrainteligencia en la calle Estados
Unidos al 3500). El escándalo se hizo público y Salinardi se apartó
de las sociedades dejando su lugar al abogado Daniel Lizarralde,
quien aún no ha tenido desavenencias conyugales.
–La SIDE está descontrolada –afirmó a este diario un ex jefe de la
Secretaría–. Las luchas internas de sus jefes hacen que se produzcan
operaciones cruzadas todo el tiempo. Es un colador de información.
Es inadmisible que trasciendan en los medios los nombres de los
jefes, sus fotos y hasta las direcciones de las bases secretas.
El 14 de marzo de 2007 bien podría proponerse como Día Internacional
de la Pinchadura: esa mañana, en Garín, partido de Escobar, se
detectó por accidente un equipo que interceptaba 3.780 líneas de
teléfono celular, fijo y correo electrónico. La historia comenzó en
realidad el 18 de enero durante un confuso episodio de intimidación
contra Santiago Montoya, el titular de ARBA, quien comentó en una
declaración testimonial que su celular estaba pinchado e, incluso,
podían rastrearlo.
La madre del borrego digital estaba en un edificio de Telecom de la calle Perón y vías del ex ferrocarril Mitre: un equipo DVCRAU (Data Voice Call Recording and Acquisition Unit), custodiado por una sola empleada de limpieza. Telecom aseguró, en su descargo, que el aparato pertenecía a la SIDE.
Pero Garín queda demasiado lejos de la Ojota. Todo parecía indicar un, cómo decirlo, emprendimiento “mixto” entre la SIDE, el Gobierno y bandas de la provincia de Buenos Aires. La causa, por arte judicial, pasó al juez Faggionatto Márquez, y allí descansa. Otra investigación sobre hackeo de mails del denominado Proyecto Vampiro, que involucró a dos agentes de la SIDE Base Coronel Díaz, Iván Velázquez y Pablo Carpintero, a las órdenes de Antonio Horacio Stiusso.
El foro de atracción de los vampiros fue el juzgado de
Sandra Arroyo Salgado en San Isidro. En este caso la SIDE puede
jactarse de manejar un matrimonio: Sandra es la mujer del detective
fiscal Nissman, quien encontró al conductor suicida de la AMIA pero
no llegó a agarrarlo fuerte del turbante.
CAOS VS. CONTROL.
Nunca, nadie, presentó en la SIDE ni un vale de café. Sus gastos están amparados por el secreto de Estado y hasta la Comisión Bicameral que los controla tiene un presupuesto extra y se reúne en secreto. Reciben 3.600.000 para sus propios gastos fuera del presupuesto parlamentario. La Comisión es un canto al pluralismo: de sus dieciséis miembros, doce son del oficialismo, dos son radicales y hay dos vacantes.
El presidente es Marcelo Fuentes, un neuquino del Frente para la Victoria y lo secunda la diputada tucumana Stella Maris Córdoba. También están Nicolás Fernández (otro Fernández amiguísimo de los otros Fernández), Miguel Ángel Pichetto y José María Díaz Bancalari.
Se reúnen (es en serio, no se rían) en
una sala blindada y con protección acústica del edificio de la ex
Caja de Ahorro. Como es secreto y ni siquiera hacen ruido, nadie
sabe en verdad si se reúnen. Eso sí: viajan. En 2007 (fue la última
actualización de su página oficial) viajaron a Francia, Inglaterra y
Estados Unidos. En 2006 hicieron una jornada en el Hotel Meliá
Buenos Aires y un viaje a Estados Unidos. En 2003 viajaron a
Ginebra, Berlín, Madrid y Roma.
INVESTIGACIÓN: J L /LUCIANA GEUNA/ NICOLÁS WIÑAZKI
Fuente: Critica.