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La verdad jamás estará en los ignorantes, en los cobardes, en los cómplices, en los serviles y menos aún en los idiotas. |
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Militares Venezolanos entrenando “milicias argentinas en La Matanza”. Por Alexis Di Capo. |
A partir del gobierno del Presidente Kirchner ha aumentado
notoriamente la cantidad de oficiales venezolanos en la República Argentina. Es
así que, en el año 2007 cursaron estudios en la Escuela de Guerra del Ejército
siete oficiales (entre capitanes y mayores) que fueron incorporados ante el
reclamo del Agregado Militar de la República Bolivariana de Venezuela.
Ese mismo año se ordenó la incorporación de varios oficiales venezolanos a la
Escuela de Defensa Nacional, que habían sido rechazados por presentarse fuera de
término y no reunir los méritos académicos suficientes para cursar el post-grado
en dicho Instituto.
Algunos de estos oficiales cursantes en la Escuela Superior de Guerra del
Ejército, como el Capitán Harry Morales, hacían gala frente a sus compañeros
argentinos y de otros países, de su marxismo practicante, sin ahorrar elogios
sobre el Comandante Chávez y su revolución bolivariana. Perplejos, los capitanes
argentinos escucharon por boca de estos oficiales chavistas “los relevamientos
sociales” que realizaban los sábados y domingos en los asentamientos de La
Matanza y Lomas de Zamora. ¿Tendrá algo que ver con estos “ejercicios militares
combinados” nuestro piquetero D’Elía y otros dirigentes argentinos chavistas?
Otros ocho oficiales navales cursaron durante el año referido estudios en
instituciones de nuestra Armada.
Además de la cantidad de oficiales mencionada, setenta y cinco militares más del
Ejército venezolano cursaron carreras en distintas universidades argentinas. No
solamente estudiaban, sino que promocionaban la revolución bolivariana chavista.
En este sentido y con la intención de cooptar o adoctrinar acerca del “ideario
chavista” los oficiales venezolanos, solían obsequiar a sus compañeros
argentinos y profesores un libro. Se trata de “El Código Chávez”, escrito por
una periodista venezolana-estadounidense, Eva Golinger. Básicamente es una
apología del Presidente Hugo Chávez y se basa en una fuerte crítica a los EEUU
como promotores del golpe de abril del 2002 en Venezuela. Lo curioso es que la
primera edición se realizó en Caracas en marzo de 2005, pero la segunda en
agosto del mismo año se hizo en Buenos Aires. Se imprimió en los talleres
gráficos de “La Verdad S.R.L.”, Posadas, Misiones. De edición “gratuita”, la
obra fue financiada por PDVESA Argentina S.A.
¿Milicias en el conurbano?
Surge pues, claramente, el accionar político, militar, social y propagandístico
de los militares venezolanos en lugares específicos del conurbano bonaerense
(asentamientos urbanos o villas de emergencia). El proselitismo chavista abierto
llevado a cabo por oficiales en tareas de relevamiento se asemeja a los
procedimientos utilizados en Venezuela para la formación de milicias populares.
El posible accionar futuro de estos grupos se vería facilitado por la ausencia
de un Ejército en aptitud real de cumplir con su mandato constitucional, al
encontrarse virtualmente desmantelado.
En la actualidad, y según información de militares argentinos, elementos de las
fuerzas especiales venezolanas estarían “trabajando” en la zona de La Matanza,
donde “casualmente” acaba de desembarcar la agrupación “Tupac Amaru” de la
jujeña Milagro Sala, discípula predilecta de Evo Morales.
La Ministra de Defensa argentina, Nilda Garré, constituiría una pieza clave en
esta maniobra y despliegue, ya que facilita el ingreso institucional de
oficiales caribeños e impone a los mandos argentinos la incorporación de éstos a
los institutos de perfeccionamiento militar. Esta situación podría a su vez
tener relación o verse auspiciada por el hecho de que la funcionaria en cuestión
se desempeñó como embajadora en Caracas (reemplazó al Embajador Sadous), donde
trabó una estrecha amistad con el mandatario venezolano.
En este sentido es dable pensar que las medidas tomadas por
la funcionaria Garré respecto de su interés por el incremento de intercambio de
oficiales entre ambos países (Argentina y Venezuela) serían funcionales a la
maniobra hegemónica regional de Chávez, constituyéndose (consciente o no) en un
agente al servicio del mandatario venezolano.
Todo parecería indicar que la política de defensa estaría orientada a seguir
reformando a las actuales FFAA (o lo que quede de ellas) para que sean
compatibles con eventuales milicias populares revolucionarias. Como ocurre en
Bolivia con los paramilitares indigenistas, este plan apuntaría a la creación de
un soporte militar necesario para garantizar el desarrollo de un proyecto
hegemónico.
Actualmente, en 2010, es interesante conocer el perfil de oficiales venezolanos
que cursan estudios en la Escuela de Defensa Nacional de nuestro país.
El gobierno caribeño mandó a dos de sus mejores militares a cursar estudios en
este instituto. Uno es el Coronel José Carrizales Flores (hermano del ex
vicepresidente de Chávez), quien en la cualidad mantiene sendas reuniones con la
Federación de Tierra y Vivienda que coordina Luis D’Elía. El coronel Carrizales
fue, y lo sigue siendo, uno de los responsables de la formación de las milicias
armadas y revolucionarias bolivarianas en Venezuela.
Otro alto oficial que “cursa” estudios en nuestra Escuela de Defensa es el
Capitán de Navío Giussepe Alejandro Alessandrelo, quien fue en el año 2009 el
responsable y encargado de la compra de armamento a Irán por parte del gobierno
de Chávez.
El Coronel José González Peña, Magister en Defensa Nacional, título obtenido en
la Universidad de Tres de Febrero, en la actualidad “dicta” clases de
adiestramiento (¿físico o militar?) en González Catán a un grupo de treinta
personas que pertenecen a las “tropas” del “Gral.” Luis D’Elía. El nexo en este
“intercambio cultural” es la Directora de Derechos Humanos y Derecho
Internacional Humanitario del ministerio de Defensa, la Dra. Ileana Arduino,
quien tiene a su cargo a la Dra. Nora Bluro, docente de la Escuela de Defensa
Nacional, militante del Partido Socialista Auténtico y, como abogada,
especialista en Derechos Humanos.
Los destacados y distinguidos oficiales venezolanos, junto a los civiles
mencionados, han mantenido reuniones en el camping del Centro Naval de Olivos,
las que se “disfrazan” con el rótulo de “UNASUR: Civiles y Militares para una
nueva Defensa de América”.
A toda esta actividad no es ajeno el general Aníbal Laiño, director de la
Escuela de Defensa Nacional, como tampoco uno de los subsecretarios del
Ministerio, el Licenciado Alfredo Forti, figura muy poco simpática para los
oficiales de Campo de Mayo.
Ambas personas mencionadas, y con la anuencia de la Universidad de Tres de
Febrero, organizaron una carrera de post grado de especialización de “civiles
para la defensa” que dura un año. Actualmente están cursando la misma unas
veinte personas, en su mayoría militantes de las organizaciones de D’Elía y
Emilio Pérsico. El objetivo planteado es que a fin de año, al finalizar el
ciclo, estos “nuevos especialistas en Defensa” sean contratados en el
ministerio, y el año próximo queden incorporados a la planta permanente del
mismo. Esto ya habría generado conflictos con la Unión de Personal Civil de la
Nación (UPCN) por el hecho de que los nuevos “profesionales” en esta materia
serían incorporados sin concurso.
Todas estas actividades (contactos, reuniones, etc.) no podrían llevarse a cabo
sin la presencia del argentino “organizador”. Se trata del Capitán de Corbeta
Marcelo Sáenz Hinze, cursante en la Escuela de Guerra Naval y en la Escuela de
Defensa Nacional. Es un muy efectivo operador de la ministro Garré y ya demostró
su incondicionalidad al gobierno. Sus camaradas de armas de la Armada lo saben,
sobre todo sus superiores, por lo que parece seguro que no alcanzará la
jerarquía necesaria para “bajar cuadritos” o contribuir desde el almirantazgo a
consumar la destrucción de las FFAA.
Fuente: Campo Ciudad