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La verdad jamás estará en los ignorantes, en los cobardes, en los cómplices, en los serviles y menos aún en los idiotas. |
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Jorge Julio López, "desaparecido" por el Gobierno Nacional. Por El Ojo Digital. |
Voces desde la Rosada: Jorge Julio López, "desaparecido" por el Gobierno Nacional. Más: el cáncer de colon de Néstor Kirchner
EL REGRESO DE EL OJO
El Ojo Digital ha regresado luego de un ataque informático que paralizó sus
actividades hace ya unos cuantos meses, y en donde mucho ha tenido que ver
nuestro antiguo proveedor de hosting, la empresa
www.hostear.com. En gran parte, el retorno
de nuestro blog de noticias debe agradecerse a los innumerables emails recibidos
que clamaron por la información incisiva y los análisis que con el tiempo hemos
sabido presentar.
La contribución de nuestro portal a la libertad de prensa -aunque El Ojo Digital
no constituya un diario digital en sí mismo, sino más bien un blog- ha sido
festejada por numerosos medios colegas, y con el tiempo hemos ido sumando
valiosos aportes provenientes desde la mismísima política, esa pequeña pero
importante porción de la dirigencia porteña y de todo el país que ha reevaluado
su accionar y que percibió que era tiempo de señalar las cosas que andan mal en
nuestra Argentina actual.
Es así como nuestro joven medio se ha visto recompensado con la obtención de
información por parte de las más variadas fuentes, y desde siempre nos hemos
convencido de que el esfuerzo debe hacerse, en honor de suplir las necesidades
informativas que los medios tradicionales no ofrecen.
Desde el Congreso de la Nación hasta la mismísima Casa Rosada y pasando por
medios de alto calibre -que no viene al caso mencionar ahora-, El Ojo Digital
tiene la posibilidad de conocer detalles de muchos hechos que son ocultados al
público en general.
SOBRE EL CÁNCER DE COLON Y LA PARCA
Desde el comienzo, nuestro medio ha recibido información concisa y detallada
relacionada con la grave enfermedad del Presidente Néstor Kirchner, tema que
para algunos insensatos es cuestión de "seguridad nacional", y que por ello
consideran que no debe ser liberada al público.
Ya Fernando de la Rúa mintió a la ciudadanía en relación a sus dolencias que
mucho le han costado al país. Lo propio hizo Carlos Menem, que no solo no reveló
el detalle de sus adicciones sino que tampoco sus funcionarios acertaron a
informar sobre las consecuencias que tuvieron sobre su salud sus aventuras.
Ahora le toca el turno al Presidente Néstor Carlos Kirchner, quien no podía ser
la excepción. Desde sus tiempos como dictador con reelección indefinida en la
bella provincia de Santa Cruz, los allegados al actual Presidente se esforzaron
día y noche para ocultar la verdad. Desmentidas contantes y sonantes ya no
fueron suficientes. El primer mandatario no escapa a su provincia los fines de
semana para admirar el paisaje: los chequeos médicos obligados fueron siempre la
primera razón.
Como es lógico, los primeros comentarios surgieron siempre de parte de los
medios santacruceños, quienes por supuesto han contado siempre con información
de primera mano, pero como los periódicos principales -y bajo control del poder
de moda- siempre están en la Capital Federal, es muy poco el crédito que se les
podría dar. Porque los porteños -hay que reconocerlo- seguimos enfrascados en
alimentar esa desconfianza irracional contra el interior.
Ya el medio OPI Santa Cruz se encargó oportunamente de detallar el por qué de
los viajes de Kirchner a la provincia sureña. Los primeros reportes dieron
cuenta de una ocasión en que el actual Presidente debió ser operado de urgencia
por su enfermedad -que ahora se sabe es cáncer de colon-, y que en aquella
oportunidad su pérdida de sangre llegó a ser preocupante pues involucró un
severo riesgo para su vida.
Las últimas informaciones provienen de los amigos de El Ojo Digital, que siempre
se dan un paseo por la Casa Rosada. El Presidente fue operado en febrero del año
2006 -hace ya casi un año-, no de urgencia, pues esto sí se hubiera filtrado a
la prensa, pero con el objetivo de contener el progreso de su tumor.
La dieta extrema a la que es sometido Néstor Kirchner ya ha sido observada por
medios de prensa que lo acompañaron en ocasión de viajes al extranjero.
Verduras, hortalizas y pollo sin piel es lo obligado. Algún pescado suele
agregarse, a los efectos de atenuar el aburrimiento de sus platos.
Así y todo, corresponde también desautorizar a elementos que, con la única
intención de crear pánico, sostuvieron oportunamente que Kirchner no termina el
mandato. Esto no es así -salvo que ocurra un desastre mayor con su salud-. El
Presidente bien podría candidatearse nuevamente en octubre de 2007, y lo más
probable es que lo haga.
Es cierto que el cáncer lo obliga a intentar probar suerte
con su esposa Cristina Fernández como su sucesora. Pero, más allá de su
dolencia, Kirchner no arriesgará perder el poder. Dado que las encuestas que
arroja la candidatura de Cristina Kirchner están por el suelo, él podría
perfectamente presentarse a reelección y, en caso de necesidad, cederle el poder
a ella. Y es en este sentido que los funcionarios allegados a la pareja están
explorando ambas alternativas, en especial una que plasme en forma inmejorable
un plan para enfrentar cualquier dificultad: el tándem Kirchner-Kirchner.
Es correcto finalizar este reporte comentando que la salud actual de Néstor
Kirchner no es de las mejores: su debilidad es recurrente, las pérdidas de
conocimiento son ya moneda común y los escapes de fin de semana y siestas se
imponen. Así y todo, el organismo del Presidente está trabajando al 120% de su
capacidad y los dolores de cabeza de todos los días no ayudan.
Entre los infortunados que deben soportar su malhumor se sabe que el peor momento para hablar con él es apenas le son entregadas las últimas encuestas de opinión con respecto a su gestión y sus candidatos, pues todos estos números se encuentran en franca y estrepitosa caída.
Ante esto, ya se acordó con numerosos medios un plan sistemático para atacar en forma virulenta a Mauricio Macri y a Roberto Lavagna -este último en menor medida, pues sus números a nivel nacional son bajísimos-. El verdadero enemigo es Mauricio Macri, y ya han comenzado las repartijas de fondos a medios como Revista 23, que recientemente se encargó de destruir al empresario en un implacable dossier.
La mano de Alberto Fernández, que le dicen. También debe
esperarse una serie de hechos violentos en la cancha de Boca Juniors, que por
supuesto involucrarán a barrasbravas. En el ambiente se sabe que estos
energúmenos se alquilan "al mejor postor" y la Administración Kirchner es
experta en malversar fondos públicos en beneficio de sus diabólicos planes. De
hecho, esto ya se comprobó con los incidentes en Boca la semana previa a las
elecciones porteñas que Macri perdería por estrecho margen frente al corrupto
Aníbal Ibarra.
Mirando los números de Lavagna, ahora se entiende por qué Kirchner siempre dice
que prefiere combatir en las urnas con su ex ministro de economía: porque la
candidatura del actual Presidente, más una dosis generosa de recursos para las
provincias y la puesta en marcha de la arquitectura clientelista de siempre, el
Pingüino vencerá sin mayores chisporroteos.
Pero el malhumor del líder nacional va en picada, merced a los "numeritos".
Cuánto hace que Ud., estimado lector, no lee encuestas en los medios que hablan
del desempeño del actual gobierno? La respuesta: hace mucho tiempo.
¿DÓNDE ESCONDEMOS A JULIO LÓPEZ?
Sin dudas, la peor de las noticias confirmadas por El Ojo Digital tiene relación
con el testigo de la causa contra Etchecolatz, Jorge Julio López.
Atrás quedaron las dudas que el propio López generaba a entendidos en la causa
contra el ex policía bonaerense, que sospechaban de las groseras contradicciones
en que el testigo incurrió a la hora de prestar declaración. En pocos medios se
detalló esta cuestión -tal vez solo fuera en Seprin.com-, pero López
inicialmente negó haber visto a Miguel Etchecolatz en el campo de prisioneros a
que fuera destinado por los operativos del régimen militar. Tiempo más tarde,
con la prensa enfocada a pleno en el juicio, López cambió su declaración y
señaló a Etchecolatz sin dudar.
A partir de la desaparición del anciano, se puso en marcha el irrefrenable
mecanismo de grupos extremistas de izquierda y mal llamadas "organizaciones
sociales" y de "derechos humanos", quienes pusiéronse de acuerdo para protestar
en cuanta plaza pública se contaba. Todos reclamaban -y con razón, pero vaya a
saber con qué intereses- por la reaparición del "infortunado" testigo.
El tiempo transcurrió y el peso de la noticia comenzó a caer sobre las espaldas
del impresentable -y gracias al Cielo ahora caído en desgracia- Felipe Solá.
Solá creyó estar seguro de que iba a poder re-reelegirse antes de este episodio,
y eso que todavía faltaba contemplar la caída de Rovira, el corrupto aliado
misionero de la Administración Kirchner.
En los pasillos de la Casa Rosada surgieron los comentarios al respecto de que
en la desaparición de Jorge Julio López nada tuvieron que ver elementos
residuales de la dictadura, ni policías bonaerenses, y mucho menos delincuentes
comunes. En los últimos días cobró más fuerza una afirmación -que ya sobrepasa
al rumor- por lejos más oscura que las hipótesis que se manejaron.
Jorge Julio López no desapareció por obra de los marginales descriptos más
arriba. López fue artificialmente "desaparecido" por miembros del Gobierno
Nacional, que le otorgaron un salvoconducto y dinero para que se tomara "unas
largas vacaciones".
Esta novedad difícilmente inquiete a la prensa tradicional, dado que, a pesar de
que podría confirmarse sin gran esfuerzo, el dinero proveniente de los fondos
que administra el enfant terrible de la Administración, Alberto Fernández,
dejaría de fluir y muchos periodistas quedarían en la calle.
Lo llamativo del caso es que el Gobierno jamás llamó a los servicios de
inteligencia para ubicar al desaparecido López. La tarea quedó en mano de los
peores elementos de la Policía Bonaerense, que en una ocasión cometieron la
imperdonable torpeza de preguntar en la casa de la familia del damnificado si
acaso lo habían visto. Los familiares de López no podían creer lo que veían.
Tuvieron lugar muchos llamados a los conmutadores de las policías provinciales y
de la Policía Federal en la ciudad de Buenos Aires, pero obviamente, todos
resultaron ser falsas alarmas.
Los motivos para la siniestra operación no fueron otros que, por un lado,
distraer la atención de los reclamos que Juan Carlos Blumberg hiciera con su
exitosa marcha en pro de las mejoras en seguridad, y en simultáneo, el objetivo
también era minar las posibilidades electorales de Felipe Solá, por aquel
entonces demasiado envalentonado para las elecciones por venir.
Es falso que Solá fuera el mejor candidato para Kirchner en
la provincia. Allí solo podían ir Cristina Kirchner o, como finalmente ocurrió,
Daniel Scioli. El Presidente Néstor Kirchner desde hace tiempo que tenía entre
sus planes deshacerse del molesto Felipe Solá. El Gobernador solo atinó a la
extrema charlatanería, opinando en todos los medios sobre temas que van desde el
clima hasta el fútbol argentino.
Cómo finalizará la historia aún no está claro, pero es improbable que surja
alguna orden para asesinar a López. La hipótesis más fuerte es que aparecerá en
algún momento, que bien podría ser en la cercanía de las elecciones
presidenciales. ¿Coincidencia? Ni por un momento. Piense, y luego concluya.
Fuente: El Ojo Digital Política.
http://www.elojodigital.com/politica/2006/12/12/900.html