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La verdad jamás estará en los ignorantes, en los cobardes, en los cómplices, en los serviles y menos aún en los idiotas. |
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Hipótesis sobre la Guerra Civil Molecular. Por Jorge P. Mones Ruiz. |
A principios de 1992, Hans Magnus Enzensberger escribió que toda comunidad, incluso la más opulenta y pacífica, produce nuevas desigualdades, injusticias y frustraciones de todo género. A la vez que aumentan la igualdad y la libertad formales de los ciudadanos, se incrementan sus reivindicaciones y sus luchas. Si no se cumplen, los agravios renacen en todos ellos. Enzensberger define la guerra civil molecular como un conflicto en las metrópolis.
"Las nuevas guerras no serán hijas de la 1ª Guerra del Golfo,
sino hijastras de Chechenia y Somalia", Teniente General Martin R. Steel, ex
comandante de la Infantería de Marina de USA, Veterano de Vietnam y de Tormenta
del Desierto.
Hans Magnus Enzensberger, en su ensayo “Perspectiva de Guerra Civil” (1994),
planteó el concepto “de guerra civil molecular a escala planetaria” (1),
expresada en ámbitos urbanos y vinculada a las subculturas de tipo marginal. Es
un conflicto sin objetivos políticos claros, con un alto grado de violencia, y
en ese sentido, el escritor alemán advierte que ”cualquier vagón de subterráneo
puede convertirse en una Bosnia en miniatura”.
El desarrollo de esta guerra es, en un comienzo, incruento. Se inicia en forma
imperceptible, ya que no necesita movilizar ejércitos, pero ya está presente en
las sociedades occidentales cuyos focos comienzan a formar parte cotidiana de
muchas grandes ciudades.
“Poco a poco en la calle se van acumulando basura. En el parque aumenta el
número de jeringuillas y de botellas de cerveza destrozadas. Por doquier las
paredes se van cubriendo de graffitis monótonos, cuyo único mensaje es el
autismo: evocan un yo que ya no existe. Los colegios aparecen con el mobiliario
destrozado. Nos hallamos ante una declaración de guerra, aunque pequeña, muda,
el urbanista experimentado sabe interpretarlo”.
Lo verdaderamente grave de este tipo de conflictos es que no están regulados por
el derecho internacional, ya que ocurren en el seno de los Estados, por lo que
la aplicación del derecho humanitario se hace impracticable; y lo que es peor;
el agresor no reconoce leyes regulatorias ni le interesa la antijuridicidad de
sus actos.
CARACTERÍSTICAS (2)
Es un fenómeno de vandalismo y violencia urbana, en el cual los “combatientes”
con conductas cuasi autistas que desconocen el entorno o la realidad que los
rodea son, en general, jóvenes que ocupan la vanguardia, guiados por el deseo de
una agresión sin contenido.
Se presenta en zonas caracterizadas por la degradación del medio ambiente,
villas de emergencia, barrios descuidados o regiones empobrecidas, que permiten
la aparición de espacios públicos “off limits”, donde el control por parte del
Estado es escaso o directamente nulo. Deja de ejercer el monopolio del poder y
las instituciones estatales sus funciones específicas. La opción de la población
afectada es huir o autoprotegerse.
La Guerra Civil Molecular es un grado de fragmentación social que pone en
riesgo el ejercicio del monopolio de la violencia por parte del Estado.
Para analizar cómo se genera estableceremos fases de su desarrollo y su
evolución. Esta especulación teórica nos permitirá determinar el estado actual
de la situación global, regional y, particularmente, como fenómeno en la
Argentina. Como toda construcción teórica, los aspectos señalados en cada fase
no son estancos, admiten combinación interfásica.
Cada fase es una situación de caos, dinámica, donde se atraviesan etapas,
avanzando o retrocediendo a través de ellas, expandiéndose o contrayéndose según
la respuesta continente que le imponga el aparato estatal y la percepción de la
relación caos – orden que perciba el conjunto de la sociedad.
FASE 0: LA PAZ
Los habitantes del Estado viven normalmente. Proyectan sus vidas sin mayores
sobresaltos. Adhieren sus conductas a las normas vigentes. Existe un evidente
imperio del orden. No carente de conflictos ni de hechos violentos que escapen
al control del Estado.
Puede darse una situación de crisis, que es la pérdida o debilitamiento de las
capacidades políticas, burocráticas y administrativas para realizar normalmente
las funciones básicas del Estado (v.g.: desastre climatológico, traspié
financiero, epidemia, ataque exterior, un caso de corrupción puntual en algún
poder del Estado). Pero este tipo de crisis son transitorias y por eso refuerzan
la confianza en las instituciones públicas.
FASE 1: LA CRISIS CRÓNICA O FALSA NORMALIDAD
Los problemas que no se solucionan generan más problemas.
Una vez que la crisis se instala (política, económica o social), esta se torna
crónica. Esta crisis genera una sensación de falsa normalidad, alimentada por el
deseo y expectativa de encontrar una salida. La gente percibe que el Estado no
puede dar una respuesta inmediata y decae la confianza.
Podemos decir que en esta fase la crisis es de índole cultural, ya que comienza
a disminuir el grado de adhesión a la normativa vigente y se genera una cultura
antijurídica progresiva basada en la trasgresión y el remedio excepcional.
El Estado entra en crisis por el deterioro de sus basamentos morales y se
repliega. Aunque la crisis pueda escalar hacia formas de resolución violentas,
la guerra civil molecular comienza a echar su cimiento en forma sutil.
FASE 2: LA CRISIS DE LA SEGURIDAD
La degradación del aparato estatal provoca el deterioro de los parámetros de
seguridad interior. La indolencia, desinterés, falta de estímulos, accionar
cansino y falto de vocación comienzan a manifestarse en las instituciones
estatales que deben velar por la seguridad. Evitar que se extienda depende del
liderazgo que se tenga.
Las responsabilidades institucionales de seguridad no se ejercen, sea por
omisión o tolerancia pasiva a cambio de beneficios. Los funcionarios estatales
se involucran de manera directa y protagónica en operaciones delictivas. Se deja
de confiar en las fuerzas del orden y en la justicia.
FASE 3: PRE GUERRA CIVIL MOLECULAR
En esta fase se multiplican los espacios “off limits”. La indolencia, seguida de
omisión y comisión, desemboca inevitablemente en la pérdida de manejo de la
seguridad interior por parte del aparato estatal. Se generalizan: medidas de
autodefensa (posesión de armas, rejas, candados, puertas, autos y chalecos
blindados); conformación de barrios cerrados por sectores de alto nivel
socioeconómico y la seguridad privada se torna usual.
FASE 4: ESTADO DE GUERRA CIVIL MOLECUTAR
Desde el momento en que una organización o masa delictiva se apropia de un
territorio, todas sus acciones deben entenderse como acciones de guerra civil
molecular, incluso aquellas que representan enfrentamientos entre bandas.
Comienzan los entrecruzamientos de acciones; proliferan los combates entre
organizaciones (bandas, mafias, carteles, hinchadas, grupos estudiantiles,
patotas juveniles). La naturaleza del arma empleada no es relevante, sí lo es la
voluntad de avasallar al otro ignorando completamente a la autoridad estatal.
FASE FINAL: ANARQUÍA Y/O GUERRA CIVIL
El colapso del Estado significa el fin de la guerra civil molecular y el
comienzo de la anarquía. Sin embargo la anarquía extrema es transitoria, no
subsiste por si misma, retrocede hacia la regeneración del viejo Estado o se
transforma en una guerra civil macroscópica con vistas a la constitución de uno
o varios Estados.
CONCLUSIÓN
Los procesos de guerra civil molecular adoptan características peculiares según
el país del que se trate. Lo esencial es la recomposición de las facultades del
Estado que debe ser el único en poseer el legítimo uso de la violencia.
Los Estados con grandes falencias de gobernabilidad se verán obligados a
enfrentar este nuevo tipo de conflicto. Se da en sociedades que han perdido
cohesión social y ofrecen un contexto de poco consenso para emprender respuestas
eficaces.
Para liberar a la población de este riesgo se debe desterrar la cultura de
antijuridicidad, estableciendo y fortaleciendo la cultura de lo jurídico, del
respeto a la ley. Aferrarse al ordenamiento legal existente, para que se
produzcan las correcciones que las normas consuetudinarias y del Derecho
imponen.
A la luz de los recientes acontecimientos dejo al lector extraer sus propias
conclusiones.
Notas:
(1) Extraído de “Argentina…¿Sin Destino?, – Estudio sobre las
Nuevas Amenazas Globales”, del autor de este artículo – Ed. Santiago Apóstol,
Bs. As., 2007.
(2) Síntesis extraída de TAMAGNONE, Santiago, “Los nuevos conflictos del siglo
XXI:¿Conflictos de Cuarta Generación o Guerra Civil Molecular?”, Revista de la
Escuela Nacional de Inteligencia, Buenos Aires, págs. 54 a 68, 2004.
Fuente: Urgente24