Argentina y el 2002

Las Profecías de Solari Parravicini


Benjamín Solari Parravicini fue bautizado como el Nostradamus argentino. Sus Premoniciones y Psicografías (dibujos) fueron y siguen siendo publicadas y consultadas por distintos medios de divulgación científica. Su único alumno vivo, el profesor Pedro Romaniuk, fue testigo privilegiado de los momentos de mayor actividad de BSP.

Los dramáticos acontecimientos vividos en Argentina en diciembre de 2001, y que concluyeron con la renuncia del Presidente de la Nación luego de 48 horas de inusitada violencia, trajeron a la memoria varias de las numerosas profecías de Benjamín Solari Parravicini sobre el destino de nuestro país.

En un artículo anterior publicado hacíamos referencia a la que tal vez sea la más conocida, la referida al “hombre gris” (de 1971), muchas veces mal interpretada o mencionada como “el hombre del traje gris”, si bien el texto de BSP es bien claro al respecto y no menciona en la misma la palabra traje. Algunos opinan que éste “hombre gris” vendrá para salvar a la Argentina, cuando en verdad, la interpretación que nosotros hacemos es diametralmente opuesta: “La Argentina tendrá su Revolución Francesa en triunfo, puede ver sangre en las calles, si no ve el instante del “hombre gris”.

Recordando la obra de José Ingenieros, entendemos por “hombre gris” una personalidad mediocre, anodina, falta de carácter, incapaz e inoperante, etc. condiciones que evidentemente no son las adecuadas para llevar adelante no solamente los destinos de un país, sino tampoco ninguna otra actividad, por sencilla que sea.

Muchas de las profecías de Benjamín Solari Parravicini sobre la Argentina se refieren especialmente al año 2002 como el comienzo de un nuevo ciclo, en el cual nuestro país volverá a ocupar un lugar destacado en el mundo luego de atravesar por “grandes tribulaciones”.

En 1972, Solari Parravicini escribió: “Argentina. ¡Llega a la gran prueba! ¡Argentina verá lo que no vio....Será!”. También en el mismo año, profetizó: “Argentina mostrará luego de la prueba al hombre nuevo y el nuevo hombre.... enseñará”.

En otras profecías de 1971 y 1972, “Pelón” (apodo de BSP) es aún más específico; habla de una “oligarquía democrática”, pero “ostentosa”, que no obstante “será del pueblo y para el pueblo”, “con amor”.

En 1972 profetizó que “Argentina no será comunistada (SIC) lo fue sin ser no saberlo y siendo no tendrá cabida porque todo lo tiene porque tiene amor” En 1971, dijo que “la clase media salva a la Argentina; su triunfo será en el mundo”.

Muchas profecías de Solari Parravicini tienen un vocabulario casi bíblico, anunciando la nueva era de luz que comenzará en nuestro país a partir del 2002: (1972) “El hombre en la Argentina comienza ya el comienzo del comienzo. Comprenderá lo que no comprendió por ser siempre en abundancia. De nuevo será”. (1972)

“Argentina. Aprestaos. El día de la mesa llega. Limpiad vuestras ropas. Humillad el carácter. Perdonad la ofensa. Besad al que lloró. Atended al que sufre. Si tal hicieras presto, presto serás en la hora azul.

Benjamín Solari Parravicini también anunció que una vez que Argentina haya recuperado su antiguo esplendor, volverá a ser la tierra generosa que albergará a los necesitados del mundo. En dos profecías de 1972, y que provocan en quien las lee una rara emoción difícil de disimular, sentenció:

“Argentina. Puerto de puerta celeste, de arenas de oro, de pastos verdes, de flores rojas, hablará y dirá: Tierras tengo para el que sufre en quemazón, para el sin hogar, para el huérfano niño, para el que hambre padece, para el desposeído, para el anciano, para el enfermo, para el que nace y para el que deba nacer en éste lugar de promisión. Argentina Samaritana.... del mundo”.

“Caminante tu que observas, ve hacia la playa de las arenas argentadas. Allí aguarda la paz. ¡Faro de Faros!”.

En un trabajo de reciente aparición publicado por Pedro Romaniuk, discípulo y divulgador de la obra de nuestro gran vidente, se incluyen varias profecías referidas a la Argentina, algunas de ellas poco difundidas, psicografiadas por Benjamín Solari Parravicini en la década del 60. “Los hombres de la argentada tierra la que casi no padeció en el retumbe, cantará extendiendo alegremente sus brazos en amor al hermano que deberá llegar de las calcinadas regiones. La argentada tierra será en el mandato mayor en el 2002”. (1968) “La prueba en su fin. Argentina es ya en el principio de la reivindicación social y astral. Nada sucederá en la Argentina que no sea por mandato del Alto”.

(1968) En la Argentina muere el mal, el desamor, la falta de equidad y la holganza. Argentina será en el final de la prueba. Por difíciles, por dolorosas que sean las pruebas que aún nos aguardan, escribe Romaniuk, el hombre de recto proceder, de honrada conducta, de limpia trayectoria espiritual, siempre ha de tener la protección de la Divina Providencia”.

Los tiempos han llegado. El cambio de mentalidad en la sociedad argentina a partir del levantamiento popular del 19 y 20 de Diciembre de 2001 parece haber sembrado la semilla de un nuevo país, ya por lo demás cansado de promesas incumplidas y políticas erráticas y erróneas.

No es nuestra intención entrar en consideraciones de tipo político, pero creemos humildemente que se han sentado bases para un nuevo país, que permitirán el cumplimiento de las más luminosas profecías de Benjamín Solari Parravicini para el futuro de la Argentina, país que como bien señala Marcos Aguinis en su libro “El atroz encanto de ser argentino”, reúne todas las condiciones necesarias para ser uno de los más desarrollados del mundo, económica y socialmente, por su geografía, por sus recursos y riquezas naturales y por la reconocida capacidad de sus científicos, artistas, intelectuales y trabajadores...

Deseamos de todo corazón que estos sucesos históricos que nos tocó presenciar, aunque dolorosos como todo nacimiento, sean la puerta de entrada a la luz, la comprensión y la sabiduría.

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