
"El 2000 nos encontrará con armas nuevas sin ruido!!!" (Parravicini 1939)
INUNDACIONES EN ARGENTINA ¿LLEGÓ EL "EFECTO HAARP"?
Trascripción del artículo de Gustavo Fernández (AFR)
Ciertamente, no sería sino en Internet donde podríamos extendernos en consideraciones de
esta naturaleza, que tratan de sugerir una relación causal entre aquél experimento
norteamericano que hace un par de años ganó espacios en foros, listas de distribución y
sitios en Internet pero paradójicamente casi no tuvo repercusión en el "otro"
público: el HAARP y sus por mí imaginadas, divagadas, especuladas o deliradas relaciones
con las recientes inundaciones en las provincias de Santa Fe y Entre Ríos, en Argentina,
que han costado decenas de víctimas e ingentes pérdidas millonarias.
Qué es HAARP
El investigador Guillermo León Jiménez en (http://usuarios.lycos.es/misenigmas/haarp/haarp.htm)
escribía el 7 de noviembre de 2001:
Para quien aún no esté en sintonía, HAARP son las siglas de HIGH FREQUENCY ACTIVE
AURORAL RESEARCH PROGRAM (Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia),
cuyas instalaciones están ubicadas en Gakona, Alaska, y es un programa de investigación
científica y académica, pero que paradójicamente está gestionado por la Fuerza Aérea
de los EE. UU. y la Marina de los EE. UU.
El funcionamiento de HAARP se basa en la emisión de ondas electromagnéticas hacia
nuestra atmósfera para su estudio, concretamente hacia la ionosfera; dicha capa se
extiende a unos 80 kilómetros de la superficie terrestre hasta los 800 km, conteniendo
principalmente partículas ionizadas.
Este medio ionizado, provoca que las ondas
electromagnéticas, sean reflejadas o absorbidas; dichos reflejos o rebotes ionosféricos
son utilizados (cada vez menos) para las comunicaciones a gran distancia, prueba de ello
son las emisoras de onda corta que podemos sintonizar a lo largo de una noche, dependiendo
del estado de la ionósfera y las frecuencias, podremos escuchar emisoras que estén
a
miles de kilómetros, y que llegan a nuestros receptores gracias a la ionosfera, que
actúa como espejo.
Hasta aquí hemos descrito la parte "oficial" de la cuestión, pero ¿por qué
hay quien cree que detrás de HAARP se oculta algo más, extraños experimentos de
modificación del clima, de control de la mente y de producir incluso terremotos?
Ciertamente algo de base científica asoma en todo este asunto, HAARP con sus cientos de
millones de vatios de potencia y antenas se puede considerar como un verdadero
"calefactor" de la alta atmósfera, provocando una tremenda ionización que
puede acarrear consecuencias imprevisibles, y que gracias a su efecto "espejo"
podría dirigir sus efectos hacia cualquier zona del planeta, estaríamos hablando de un
nuevo tipo de arma, capaz de intensificar tormentas, prolongar sequías, sobre territorio
de un supuesto enemigo, y perjudicándolo sin que éste se diera cuenta sin más.
Complejo de antenas pertenecientes al programa HAARP. Fotografia: www.haarp.alaska.edu
Regresando a Argentina, cabe señalar que en los últimos años las inundaciones han sido particularmente catastróficas, anegando
buena parte de lo que se conoce como "pampa húmeda", alguna vez la región
agroganadera más fértil y extensa del planeta.
Se tiene la incómoda sensación de que las copiosísimas lluvias que le dieron origen (en
una de las localidades llovió en 24 horas lo que habitualmente llueve en un año) son
mucho más que un capricho climático, o el efecto tercermundista de un calentamiento
global.
Comprenderán la sospecha de que el uso de tecnologías como HAARP cae de ello dentro de
las estrategias bélico-económicas (de alguna manera hay que llamarlas) anticipadas en
"Visión Conjunta 2020".
¿Como un dato accesorio? El jueves 8 llegó a la ciudad de Paraná (separada de la de
Santa Fe por apenas 30 kilómetros y el río homónimo) una misión estadounidense como
"observadores y asesores".
¿De alguna comisión experta en catástrofes naturales? No ¿De alguna oficina estatal
norteamericana de asuntos hidrológicos? Tampoco ¿De la Oficina Metereológica del gran
país del Norte? Menos.
Eran -según anticipó emocionado vía telefónica Eduardo Amadeo, embajador argentino
ante EE.UU., del Pentágono. Por favor, que alguien explique desde cuándo el Pentágono
participa de "misiones humanitarias", asesora gobiernos ante cataclismos
naturales, atacados de un sorpresivo hábito de fraterna solidaridad con los inundados.
Que sepamos (que alguien demuestre lo contrario) al Pentágono sólo le incumben
operaciones militares.
Tímida y ambiguamente, este martes 13 se anunció el arribo de una "superbomba"
extractora de agua enviada por dicho organismo, (en realidad la citada bomba para extraer
agua fue de capacidad varias veces menor a las que ya están trabajando) pero lo cierto es
que sigue despertando sospechas y desconfianzas entre los pobladores locales esa extraña
presencia militar, más coherente con un grupo de observadores de los efectos colaterales
no deseados -o sí- de su propia tecnología que con una cruzada humanitaria.
Más aún, el miércoles 7 (24 horas antes del arribo de esa misión) el gobernador de la
provincia de Santa Fe, Carlos Reutemann, brindó una conferencia de prensa acompañado de
un representante del Banco Mundial quien, por supuesto, garantizó el inmediato
otorgamiento de un préstamo a la provincia para subvenir a sus necesidades. Con lo que
pareciera se cierra un círculo: efectos devastadores en un país del Tercer Mundo de
tecnología experimental del Primero, con la jugosa consecuencia de abrochar otro negocio
que engrosará la monstruosa deuda pública de este país, pesada herencia que nuestros
hijos deberán pagar, no ya con fondos inexistentes, sino con recursos naturales...
Tal vez sea éste un mero texto "conspiranoico", tal vez no. Pero estemos
atentos.
Parte II: El
clima como arma de guerra
Las investigaciones relacionadas con este proyecto existen desde los años 60, pero es
ahora cuando se han retomado, reunido y dotado de fondos
El proyecto será probablemente 'vendido' al público como un escudo espacial contra la
entrada de armas al territorio nacional o, para los más ingenuos, como un sistema para
reparar la capa de ozono". Lo que se refleja claramente en los artículos publicados
sobre el tema es que todos los proyectos del Ministerio de Defensa estadounidense están
agrupándose en uno.
Programa HAARP según sus siglas en inglés. Tiene un transmisor, que consiste en 360
antenas de 22 metros de alto, puede emitir poderosas ondas de alta y baja frecuencia con
cargas electromagnéticas hacia la ionosfera, esta capa de la atmósfera actúa como un
espejo, devolviéndolas a la superficie terrestre convertidas en las ondas más bajas del
espectro electromagnético. Esto causa que se caliente y se haga un agujero no menor de 50
km de diámetro en ésta.
La versión oficial estadounidense es que con este sistema se pueden emitir comunicaciones
más allá del horizonte sin necesidad de recurrir a los satélites, mejorar las
comunicaciones con los submarinos, hacer prospecciones petrolíferas o de yacimientos
minerales, o detectar aviones o misiles que vuelen bajo y ofensivamente inclinarían la
balanza a la hora de invadir un país, tras conocer que tiene pozos petrolíferos o
minerales aún sin explotar.
Pero, los científicos ven con alarma, que este sistema puede alterar el clima, y si ello
consigue hacerse controladamente, utilizarlo como un arma. De esta manera, pueden
producirse tormentas, sequías o huracanes para arruinar un país.
El funcionamiento de los calentadores ionosféricos que utiliza el Programa HAARP se puede
comparar con un gran horno microondas: "al disparar a zonas bajas producirías un
calentamiento de la baja atmósfera, sería un calentamiento local y haría que el agua
contenida en todos los seres vivos que estuviesen expuestos, se calentara y les produjera
la muerte.
Un calentamiento en la alta atmósfera es impredecible, porque estaría provocando desde
una alteración local del clima hasta alterar las propiedades de 'filtro' que tiene la
atmósfera. Con ello, los rayos cósmicos que vienen del espacio dejarían de filtrarse en
la ionosfera, y harían llegar su radiación a la superficie de la tierra".
Para muchos científicos, las pruebas del HAARP serían responsables de la ola de calor
que hizo subir en Melilla la temperatura de 24 a 41 grados en cinco minutos. Asi
describió la noticia el diario EL PAIS, en su edición digital en internet:
"Un raro fenómeno eleva la temperatura de 24 a 41 grados en cinco minutos",
Melilla se convirtió ayer por unos minutos en un gran horno al aire libre debido a un
fenómeno meteorológico insólito.
A las 8.24, la temperatura subió 17 grados en sólo cinco minutos: de los 24 a los 41
grados. Por fortuna, en el siguiente cuarto de hora la temperatura volvió a sus cauces.
Pero, para colmo, a las diez de la mañana volvió a darse una versión más moderada del
mismo poltergeist meteorológico, esta vez con un calentamiento súbito de sólo 15
grados.
Alteraciones mentales
Si resulta escalofriante y casi de ciencia ficción imaginar que el Gobierno de Bush se
prepara para dominar el clima a su antojo, más estremecedor es constatar un dato
evidente: el efecto que una emisión de ondas de baja frecuencia tiene en el cerebro de
todas las especies del planeta.
Un documento de la Cruz Roja Internacional advierte de los
efectos negativos de la energía radiada e indica las bandas de frecuencia que los
produciría. Éstas se corresponden con las que puede transmitir el HAARP. (En Física se
les denomina "Ondas transversal-magnéticas". Estas ondas Schumann vibran en la
misma frecuencia que las ondas cerebrales de los seres humanos y de todos los mamíferos
en general, a saber: en 7,8 Hertz (ciclos por segundo)).
Casualmente EE.UU. afirma que uno de los usos del Programa es localizar yacimientos
minerales bajo tierra y para eso la frecuencia necesaria es la misma que produce
trastornos en la mente humana, que van desde la desorientación, al despertar de
capacidades paranormales. Para hacernos una idea de la influencia de las ondas en la mente
humana debemos remontarnos a los estudios que el profesor Schumann hizo en los años 50,
que constataban que hay un efecto de resonancia entre la tierra, el aire y la ionosfera,
cuyas ondas vibran en la misma frecuencia que las ondas cerebrales humanas y de todos los
mamíferos.
Estas llamadas Ondas Schumann son fundamentales para la vida y cuando faltan
producen graves problemas de salud, como les sucedía a los astronautas antes de que
instalaran generadores artificiales de estas ondas en las naves. Sin estas ondas se
producen dolores de cabeza, migrañas, desvaríos, se desajustan los ritmos cardiacos...
La alteración de las mismas producen efectos más graves.
En los animales uno de los efectos inmediatos sería que alteraría las rutas de
migración de aves y peces, al influir sobre los campos de energía sobre los que se
guían.
Está claro que el avance científico no garantiza, ni mucho menos, el progreso humano,
hace falta algo más para que este tipo de programas no existan o que los conocimientos se
usen para el bien común, y ese algo más está fuera de la ciencia. Está en la sociedad,
en la política, en los principios éticos de la gente".
Para mayor información sobre este y otros temas ingresar a:
AL FILO DE LA REALIDAD www.alfilodelarealidad.com.ar