
Los UFO crash soviéticos
Según un amplio informe publicado por
la revista italiana UFO, en el verano de 1999, un equipo de la redacción se entrevistó
con un informante que les facilitó dos mapas, en los que se muestra el presunto contenido
de los hangares más importantes de la base de Kasputin Yar y les explicó detalladamente
lo que ocultaban estas construcciones.
Alrededor de los hangares se puede observar un gran helipuerto y diversas instalaciones
construidas para el alojamiento del personal militar. Según el informante, en el edificio
más amplio, de unos 74 m. de largo, habría 5 OVNIs fuertemente custodiados por miembros
del ejército. El primero de ellos tiene un diámetro de 9 m. y fue recuperado en
septiembre de 1961, en Ghirghisgia, muy cerca de la frontera con China.
Otro fue recogido en Afganistán en noviembre de 1988. El tercero, un enorme disco de 12 metros de diámetro, procede de la región de Prokhladny, situada en el Cáucaso. Casi en la misma entrada del hangar habría un OVNI, con la típica forma de cigarro puro, con una longitud de 35 m. y una altura de 6 m. Fue encontrado en la región de Astrakan, al norte del mar Caspio, muy cerca de la base secreta de Ashuluk, a finales de los 60.
Por último, al fondo del gran hangar,
descansa el objeto más extraño de todos. Tiene una forma parecida a la de un delfín,
con una gran aleta en su parte superior. Al parecer, fue recuperado en 1987 en el norte de
Rusia, siendo enviado después a la base naval de Severodinsk.
Pero las sorpresas no acaban aquí. En un hangar adyacente de menor tamaño se habría
almacenado gran cantidad de trozos provenientes, supuestamente, de otros accidentes. Entre
todos, destaca un fragmento con forma de pez manta, recuperado en 1978 en la región de
Kazajstan. Según el ufólogo ucranio Anton Anfalov, parte de esos materiales corresponden
en realidad a un famoso estrellamiento OVNI que tuvo lugar en Likhano, en la región de
Sverdlovsky.
Para Anfalov, las imágenes emitidas
hace unos meses por la televisión norteamericana TNT, que ponían en duda la veracidad
del incidente, forman parte de un montaje para desprestigiar el caso. Los testimonios
recogidos por este investigador en la zona permiten deducir que se trataba de un objeto
discoidal de unos 26 m. de diámetro y 15 toneladas.
El fragmento más grande de un OVNI del que los especialistas rusos tengan conocimiento,
procede del impacto registrado el 18 de agosto de 1960, también en la región de
Kazajstan. De color plateado y de 6 m. de largo, fue trasladado a la base militar de
Kasputin Yar. Altas personalidades de la ex URSS, como Nikita Jruschov, primer ministro en
esos años, su secretario de defensa, Melianovsky y un grupo de expertos que se ocupaba de
la investigación espacial, pudieron observar este fragmento, supuestamente parte de una
nave extraterrestre.
En cuanto al posible hallazgo de humanoides en el interior de los OVNIs accidentados, las
autoridades rusas guardan el más absoluto de los secretos. Sin embargo, algunos datos han
podido llegar a los archivos de los ufólogos. En el citado caso de Sverdlovsky, Anfalov
afirma que se recuperaron los cuerpos de dos seres de baja estatura. Posteriormente,
fueron trasladados al Instituto de Problemas Médicos de Moscú, donde el doctor
Lebedinski, especialista en medicina militar, realizó las autopsias.
Otro ser extraterrestre, según Anfalov, fue rescatado vivo en Gdynia (Polonia), en 1959.
El humanoide llevaba un brazalete y, cuando el cirujano se lo retiró, falleció
instantáneamente. Los estudios revelaron que el brazalete podía ser un dispositivo que
mantenía estables las constantes vitales del ser. En el transcurso de la autopsia, los
médicos se llevaron varias sorpresas, como por ejemplo que la disposición de los
órganos internos del humanoide era distinta a la de un ser humano y su aparato
circulatorio tenía forma de espiral.
Militares y científicos
Los enviados de la revista UFO mantuvieron una reunión con altos mandos militares del
ejército ruso, entre los que se encontraban el general Rescetnikov y el agente de la FSB
(actual servicio secreto), Vladimir Zurkin. Ambos confirmaron la credibilidad de las
informaciones sobre estrellamientos de OVNIs en territorio ruso, que pudieron ser
recuperados en algunos casos.
Por otro lado, el general Alekseev, que perteneció a un grupo militar de investigación del fenómeno, sostiene que "la aeronáutica militar rusa comenzó a tomarse muy en serio el problema OVNI debido al elevado número de casos inexplicables". Por esta razón, entre 1983 y 1986, un nutrido grupo de científicos llegó a la conclusión de que algunas civilizaciones extraterrestres visitan asiduamente la Tierra.