
Psicofonías
Las psicofonías podríamos definirlas como un fenómeno por el que voces que no tienen un
origen acústico, que son de procedencia desconocida y que nuestros oídos no consiguen
percibir, sí pueden ser grabadas inexplicablemente en cintas magnetofónicas.
Han sido numerosas las teorías con
las que se ha intentado explicar este fenómeno, pero realmente, en la actualidad, aún no
se sabe cual es su procedencia aunque si se ha demostrado que nada tienen que ver con las
interferencias de las ondas de radio, dado que introducido un magnetófono dentro de la
jaula de Faraday que impide que se introduzcan en ella las ondas Hertzianas siguen
grabándose esas extrañas voces. En cambio si se acepta entre algunos investigadores que
sea este un efecto telequinésico en el que la mente actúa sobre la cinta en la que se
intenta grabar.
Friedrich Jürgenson, era un aficionado a la ornitología y pintor; ruso de nacimiento y
residente en Suecia. En el verano de 1959, Friedrich Jürgenson, al intentar grabar los
cantos de los pájaros con un micrófono direccional que había conectado previamente a un
magnetófono y posteriormente al escuchar la grabación, quedó sorprendido cuando oyó
entre los espacios en blanco de los cantos de los pájaros y con mucha nitidez la voz de
un hombre que aludía a aquellos pájaros.
En principio Jürgenson, pensó que posiblemente la cinta estuviese defectuosa y tomó
nuevas cintas vírgenes e intentó de nuevo captar los cantos de los pájaros y al
reproducir la cinta volvió a escuchar una voz, que en esta ocasión era la de su propia
madre y que decía: " ¡Friedel; mi pequeño Friedel! ¿Puedes escucharme?. Estas
experiencias se produjeron repetidas veces a lo largo de su vida y éste fue el primer
hombre en la historia de la parapsicología que logró obtener psicofonías.
Parece ser que antes de que sucediese este hecho, algunos científicos como Thomas Alba
Edison, tuvieron la idea de poder contactar con seres de otra dimensión. Se cuenta que
Edison construyó su gramófono con el fin de grabar sonidos que para el oído del ser
humano resulta imposible de recibirse. Por lo visto el doctor New, investigador de la vida
y costumbres de los insectos, también había percibido voces extrañas durante sus
trabajos de observación.
Fue el alemán Kostantin Raudive el encargado de perfeccionar el método para grabar
psicofonías descubierto por Friedrich Jürgenson, a quién se considera el padre de las
psicofonías. Raudive llevó a cabo múltiples experimentos con un equipo de destacados
ingenieros de sonido y científicos, entre los que contaba con el ilustre físico Saint
Gall Alex Scheneider. Para Raudive, las voces grabadas tenían su origen en el mundo de
los muertos, aunque paradójicamente es precisamente en los cementerios en donde menos
psicofonías se obtienen.
Tanto Jürgenson como Raudive estaban plenamente convencidos de que las voces grabadas
venían del más allá. K. Raudive también obtuvo psicofonías grabadas por los
espíritus de algunos familiares suyos.
Leo Schmid, sacerdote de la Iglesia Católica y estudioso incansable del tema de las
psicofonías afirmaba que mediante esta práctica se obtiene una conexión con otra
dimensión y llegó a obtener durante sus numerosísimas horas de trabajo más de diez mil
grabaciones del más allá.
Las voces que se graban son en algunas ocasiones ajenas a la persona que está intentando
las psicofonías, es decir pueden ser las voces en la conversación entre dos o más
entes; otras veces se trata de la voz de un familiar fallecido de la persona que está
realizando las grabaciones o bien de voces de personas que se dirigen interrogando o
contestando a la pregunta de quién intenta grabar una psicofonía pero que nada tienen
que ver con él. A veces estas voces de origen desconocido nos llaman por nuestro propio
nombre, o bien nos advierten de acontecimientos que van a suceder en nuestro futuro.
Dicen algunos investigadores que el fenómeno del poltergeist suele estar provocado
inconscientemente por la tensión psíquica de una persona entre las que se encuentran muy
especialmente jóvenes en edad prepuberal o mujeres en las puertas de la menopausia y
nunca por los espíritus.
También existen otras causas que facilitan la facultad paranormal como en el caso de un
shock emocional, estados febriles, la anestesia general, el traumatismo craneoencefálico,
trastornos psicológicos menores, muerte clínica con reanimación.
Para realizar las psicofonías deberemos proveernos de cintas de casete vírgenes, es
decir que no hayan sido utilizadas nunca. Un micrófono con el cable largo y si es posible
un trípode para sujetar el micrófono y de esta forma evitar las posibles vibraciones que
se captarían al dejarlo sobre la superficie del suelo.
El micrófono debe colocarse lo más lejos posible del aparato grabador para que no tome ruidos producidos por el motor del mismo (no usar magnetófonos con micro incorporado), dado que se debe poner el volumen de la grabadora lo más alto posible (al máximo) excepto cuando la grabadora disponga de un oscilógrafo, en cuyo caso, pondremos el volumen del aparato al mínimo y el oscilógrafo al máximo.
Si no se dispone de trípode el micrófono debe colocarse sobre una superficie blanda, como por ejemplo una almohadilla y así de esta forma conseguiremos amortiguar algunos de los ruidos o vibraciones que se produzcan alrededor del mismo.
Los mejores lugares para realizar una
psicofonía son aquellos en los que se hayan vivido con anterioridad situaciones
dramáticas o trágicas; debemos elegir igualmente una hora del día con muy poco tráfico
por las calles o las carreteras cercanas. La mejor hora para realizar psicofonías es la
media noche. También se han obtenido psicofonías en contestadores de llamadas
telefónicas y en intercomunicadores telefónicos.
¿De que forma podemos obtener psicofonías?
Cuando el equipo de grabación esté preparado, se pone en marcha para grabar y puede
hacerse una introducción como en el caso de la tabla oui-ja preguntando por ejemplo
"si hay alguien aquí que se manifieste", "dinos tu nombre",
comunícate con nosotros", etc..., y después se deja pasar la cinta guardando total
silencio durante algunos minutos.
Hay que procurar que en los alrededores no hayan demasiados ruidos de coches, aviones, personas, música, etc., es decir que haya un silencio lo más absoluto posible. Posteriormente se rebobina la cinta y después se escucha detenidamente prestando mucha atención ya que algunas de las voces que se graban pueden ser muy débiles por lo que el investigador debe tener el oído muy entrenado. En caso de obtener una respuesta, se vuelve a formular la pregunta deseada y se sigue grabando de nuevo.